La venta de un apartamento y una doña complicada son el pretexto para desnudar varios de nuestros males cotidianos. El escenario, un monoambiente de “estilo clásico” —como ahora les dicen a los apartamentos viejos, esos que siempre tienen algo—, funciona como caja de resonancia de una ciudad hostil.
En esta jungla de cemento cada vez cuesta más vincularse. Vivimos abrumados por el calor, los apagones, los topes de las tarjetas, el ruido del carro y el zumbido de los motoristas. Aquí la comedia instrumenta la crítica social: los personajes nos devuelven, con ironía, nuestras propias ansiedades urbanas. Aun con esa pesadumbre, asoma la humanidad y el deseo de pertenecer. El público respondió con risas nerviosas, incómodas; el buen teatro hace exactamente eso.
La comedia, cuando se afila, es el mejor instrumento para hacernos tragar la medicina más amarga. Es el viejo truco del teatro: la risa como caballo de Troya. Entra ligera, pero deja dentro lo que importa —soledad, edad, precariedad, egoísmo— sin sermonear. Uno se ríe; sabiendo por dentro que es verdad.
Bajo la batuta de Elvira Taveras, las actuaciones de Xiomara Rodríguez (Lola), Orestes Amador (Luis) y Beba Rojas (agente inmobiliaria) son una clase de veteranía y timing. Cada personaje consigue empatía —esa zona donde el espectador baja la guardia— en los niveles que solo la escena puede provocar. Rojas, con un repentismo afinado, se vuelve chispa y catalizadora: trae la ligereza que el caos necesita, su personaje tiene ese empuje que, si no lo logra, jamás será por falta de intento. Si algo desentonó fue un detalle de peluquería en el personaje de Luis: la peluca resta naturalidad a un trabajo actoral por lo demás sólido.

El inconveniente lo tenemos todos: en la casa, en la pareja, en la manera de sobrevivirnos. Toca cargarlo… y superarlo. La vida tá muy difícil.
Sobre la adaptación y la productora
Esta puesta parte del texto “100 m² (El inconveniente)” de Juan Carlos Rubio, pieza de amplio recorrido internacional y versión cinematográfica laureada. En el contexto local, Producciones Raúl Méndez sostiene una línea de títulos que combina comedia y temas sensibles: La golondrina (2021, de Guillem Clua), El hijo del sombrero (2017), El reencuentro (2019, con María Castillo y Xiomara Rodríguez), Relatos borrachos (2024), y Las vaginas son ateas (2024).
Los que hacen teatro en este país, sí que saben superar todos los inconvenientes.
Ficha Técnica
- Título: El Inconveniente (basada en el texto “100 m²” de Juan Carlos Rubio).
- Producción general: Raúl Méndez.
- Dirección: Elvira Taveras.
- Elenco (RD 2025): Xiomara Rodríguez (Lola), Orestes Amador (Luis), Beba Rojas (agente inmobiliaria).
- Asistencia de dirección: Isen Ravelo.
- Producción general: Raúl Méndez (Producciones Raúl Méndez).
- Escenografía (diseño): Giamilka Román.
- Escenografía (montaje): Carlos Ortega / Edicson.
- Diseño de luces: Ernesto López.

Productora y conductora del podcast Cinependiente RD.
Miembro fundador de ADOPRESCI.
Dahiana Acosta, forma parte del Colectivo Artístico Cinependiente desde el año 2015, ha sido la productora y editora del programa radial Cineasta Radio (2017-2021) y ahora, del Podcast Cinependiente y editora de su página web. Desde el 2019, es miembro de la ASOCIACIÓN DOMINICANA DE PRENSA y CRÍTICA CINEMATOGRÁFICA, ADOPRESCI y actualmente es su presidente. Además, coordina junto a Cinemateca Dominicana la programación del Cinefórums que modera ADOPRESCI y participa en el programa radial “12 y 2”, en su segmento de cine de cada jueves. También, ha sido Jurado de la Semana + Corta, Festival Internacional de Cine LGBT+, Santo Domingo OutFest, Festival de Cine Fine Arts,entre otros y ha dado cobertura a los festivales internacionales: Miami Film Festival y New York Film Festival.
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