Crítica – LEER EL CINE – El coronel no tiene quien le escriba

Texto por: Dahiana Acosta. @dahianaacostag

Leer el Cine, sin dudas, es uno de los ciclos que más me han gustado. La primera edición, fue en el 2022, cuando Gabriela Read y el Centro Cultural de España, nos invitaron a Luis Jansen y a mí, para participar -una vez al mes – en la conversación sobre libros españoles adaptados por cineastas españoles. Una experiencia muy enriquecedora al repasar grandes obras como El Sur de Víctor Erice o Los Santos Inocentes de Mario Camus, pero sobre todo, se convirtió en un club de lectura improvisado, de ahí que, LEER el CINE, sea el título perfecto para estos encuentros.

Cineforum LEER EL CINE en el Centro Cultural de España, 2022.

Así que, a petición popular, este 2023 repetimos, con un twist en esta experiencia, ya que nos salimos de España y empezamos un recorrido iberoamericano, gracias a la colaboración del Centro Cultural de España y Gabriela Read, el Programa Ibermedia y su Programa de Fortalecimiento del Espacio Cultural Iberoamericano, nuestros anfitriones, Cinemateca Dominicana y junto a la Asociación Dominicana de Prensa y Crítica Cinematografica (ADOPRESCI), quienes moderarán los conversatorios. Nuevamente, regresamos una vez al mes, ahora los sábados de 4pm. a 7pm. Pueden consultar la cartelera: aquí.

El primer viaje, inició el pasado 1ero. de abril, con El coronel no tiene quien le escriba (1999), dirigida por Arturo Ripstein, adaptación de la novela de Gabriel García Márquez, originalmente publicada en 1961. Esta novela trata de la eterna espera del coronel de una carta que le confirme le ha sido asignada su pensión como veterano de la guerra. Va sobre eso, del tiempo que transcurre en ese ir y venir esperando la novedad de la carta, y un pueblo asfixiado por la necesidad.

Gabriel García Márquez y el cine, siempre han ido muy de la mano. En sus inicios como periodista escribió sobre cine, de hecho, confesó que el cine siempre le interesó, y fue lo único que estudió, por allá en el Centro Experimental de Cinematografía de Roma. También, es fundador en 1986, de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, en Cuba. Gabo, como lo llamamos los cercanos, es uno de mis autores favoritos. En su Macondo podemos habitar todos. En su realismo mágico cobran sentido todas esas cosas absurdas que nos contaban nuestros abuelos. Para evitar extenderme, pueden repasar en Netflix el documental: Gabo: La creación de Gabriel García Márquez, y encantarse con su mundo y su personalidad.

Gabriel García Márquez. Foto 2010 Ulf Andersen

Naturalmente, sus obras han sido adaptadas al cine, aunque en mi opinión, no han tenido tanta suerte. El traslado narrativo al audiovisual de su literatura ha tenido resultados que no le hacen justicia. Obviamente, repetir en pantalla esa magia, es algo tremendamente difícil. Siempre he entendido la literatura como una experiencia a ojos cerrados. Repleta de espacios vacíos que los completa el lector y lo enriquece o disminuye conforme su propia experiencia. El cine, por tratarse de algo evidente como lo audiovisual, requiere mucho más para transmitir esa experiencia. Siempre se dijo que se negaba a una adaptación de Cien Años de Soledad, por razones más que atendibles, aunque ya Netflix trabaja en una miniserie de la misma, bajo la protección de sus hijos, Gonzalo y Rodrigo García.

El coronel no tiene quien le escriba, es para mí, la adaptación más digna de todo el universo cinematográfico de García Márquez. En el proceso de realización no tuvo intervención, en algunas que otra, participó como coguionista, como por ejemplo, en Tiempo de Morir, 1985, del mismo Ripstein o Milagro en Roma, 1988, de L. Duque Naranjo. Esta vez solo quiso ser un espectador más, y como única petición, que los tirantes que usaría el coronel y que nunca se quita, fueran unos que el guardaba.

En esta película Ripstein se trasladó a Veracruz, México, para realizar “una versión básica, mexicana, concreta y no abstracta de la novela[1]”, que se acopla perfectamente a la atmósfera planteada de la novela. El mismo García Márquez contaba que el caribe no solo se circunscribe a una geografía, es una especie de sentimiento, como bien se lo explicó nuestro Juan Bosch. En este sentido, el filme cumple con su cometido.

De la trama, está protagonizada por Fernando Luján, Marisa Paredes y una encantadora, Salma Hayek. Aquí, acompañamos al coronel en su recorrido hasta el correo del pueblo, que llega en una barquita cada semana. La lluvia constante y destructora, el calor sofocante, se transmuta en la pantalla entre sonido y color. Muy pocas locaciones y la mayor parte del tiempo en la casa refieren un poco a un montaje teatral. Las interpretaciones son maravillosas.

Destaco dos elementos importantes que entiendo engrandecen su versión fílmica: el gallo y la esposa del coronel. El gallo en sí mismo encierra toda una simbología. Para el coronel es una promesa. Para su esposa un recuerdo permanente de malas decisiones. Para ambos, un atentado a su supervivencia. Ripstein, con guion de Paz Alicia Garciadiego, lo toma como conductor de la historia y como pretexto de muchas situaciones en las que se ven envuelto nuestros protagonistas, inundados de escasez.

La esposa del coronel, con una maravillosa Marisa Paredes, en su versión fílmica sobrepasa el quebranto y en su asfixie perenne muy destacado en la novela, y en el filme, reclama una mejor vida y hasta a veces, una buena muerte, con esa entereza labrada como diamante.

El paso del tiempo, muy importante en esta historia, aparece frecuentemente en pequeños detalles, como los espejos desvencijados. No solo lo que reflejan se ha deteriorado, el tiempo y su inclemencia, ha devorado todo.

Las adaptaciones al cine siempre han sido controversiales, en una esquina los lectores y en la otra, el espectador. Ambos, defendemos la obra, discutimos su ejecución en ambos lenguajes y nos transamos en la justicia poética que se le hace en ambos escenarios. En mi caso, entiendo que ambos deben bastarse por sí mismos en sus lenguajes. En esta ocasión, entiendo que la película llega a buen puerto y hace un homenaje al imaginario de Gabriel García Márquez, tan maltratado en el cine.

FICHA TÉCNICA

Dirección:  Arturo Ripstein.

Guion:  Paz Alicia Garciadiego, Gabriel García Márquez (novela).

Actuaciones de:  Fernando Luján, Marisa Paredes, Salma Hayek, Rafael Inclan, Ernesto Yañez, Odisio Bichr, Patricia Reyes Spíndola, Daniel Giménez Cacho, Julián Pastor, Eugenio Lobo, Enrique Castillo, Jorge Castillo, Juana Garza, Mercedes Gironella, Osami Kawano, Eligio Meléndez, Jacobo Atri Mizrahi, Leticia Valenzuela.

Cinematografía:  Guillermo Granillo.

Edición:  Fernando Pardo.

Diseño de Producción: Antonio Muño-Hierro.

Producida por:  Gabriel Ripstein y Jorge Sánchez.

País: España, Francia y México, 1999.


[1]Entrevista Arturo Ripstein para El País, el 14 de mayo de 1999. Enlace: https://elpais.com/diario/1999/05/15/cultura/926719213_850215.html