WICKED: FOR GOOD, EL VIAJE HACIA BONAOZ

Cuando Caribbean Cinemas anunció que no llegaría a un acuerdo con Universal para proyectar Wicked: For Good, la conversación se llenó de incredulidad. ¿Cómo es posible que uno de los estrenos musicales más esperados quedara fuera de las salas dominicanas? Lo que nadie imaginó es que la historia tendría un giro digno del propio Oz: el camino amarillo no llevaba a la capital… sino a Bonao.

Cinema Oasis lleva más de 16 años funcionando. Un cine construido a pulso, sin los ruidos de la franquicia, sin la maquinaria industrial que suele tragarlo todo. Y sin querer —o quizá queriendo— se convirtió en la alternativa que nadie sabía que estaba esperando. De repente, en grupos de amigos, en chats familiares, en conversaciones improvisadas, la frase se repetía: “Bonao es la vuelta”. El nombre Oasis —de pronto— adquirió un significado literal y la provincia ahora se llama “BonaOZ”.

Iniciamos el peregrinaje hacia el acontecimiento del año. Y lo que encontramos allí fue una especie de cápsula del tiempo. Un cine donde todavía existe esa relación íntima entre la sala y su comunidad. Su propietario, Wellington Mejía, un ingeniero apasionado por el cine, nos invitó con esa calidez y amabilidad cibaeña que desarma.

La administradora, Arelis Jeréz, nos recibió con esa mezcla de orgullo y hospitalidad que ya no abunda, con la familiaridad de quien entiende que el servicio no es un trámite, sino una forma de cuidado. Mientras me daba una lección de humildad, me tragué mis recomendaciones capitalinas al escuchar cómo contaba que si llamas te guardan el asiento; que puedes dejar los niños en la puerta con la seguridad de que verán las películas adecuadas; que las entradas y las palomitas tienen los precios de antaño; y lo más romántico: te imprimen las boletas, como las de siempre.

Antes de iniciar, Jeréz nos informó que la función de las 5 p. m. era doblada al español y que ya había una familia de la localidad sentada con sus niños. Para cambiarla a subtitulada, ellos debían aceptarlo. Les preguntó a los niños si tenían inconveniente en ver la película subtitulada, y ellos —amablemente— accedieron. En Cinema Oasis se vive esa identidad comunitaria: nosotros, los de afuera, somos visitantes bien recibidos, pero el cine es de Bonao. Su casa, su gente. Comenzó la función.

En tiempos donde ir al cine se ha vuelto una lucha contra la mala educación, la distracción y la impaciencia, estar en esa sala fue un respiro. La proyección estaba impecable, el sonido sin estridencias, la sala debidamente climatizada, sin anuncios, y la gente —esta parte fue la más reveladora— estaba completamente entregada a la historia. Había lágrimas contenidas, risas tímidas, respiraciones que buscaban sincronía. No vivía algo así desde A Quiet Place: esa sensación de que la sala entera se detiene un segundo para escuchar, cuando se percata de que el monstruo se alimenta del ruido.

Eso no quedó allí, porque al final Jeréz y su equipo nos agradecieron la visita y nos desearon un buen regreso a casa. Al salir, nos llevábamos las sobras para dejar la sala limpia a la inmensa fila de personas que esperaba afuera, y así el equipo no perdería tiempo.

Público asistente antes de iniciar la proyección de Wicked: For good en Cinema Oasis.

Pero, ¿qué hay de la historia que nos trajo aquí? Cynthia Erivo y Ariana Grande encuentran algo honesto en sus personajes; el vestuario tiene destellos que parecen flotar. Y, aun así, lo que más me resonó fue la lectura política que siempre ha acompañado al mundo de Oz: la manipulación, la verdad escamoteada, el espectáculo como distracción. En un contexto donde todo eso nos rodea, el subtexto cae directo.

Sin embargo, lo verdaderamente memorable no estaba en la pantalla. Estaba fuera de ella: en la carretera, en la emoción de sentirte parte de algo verdaderamente impactante, en la conversación con Arelis y su equipo, en la forma en que la comunidad asume ese cine como parte de sí.

Cinema Oasis no solo proyectó Wicked: For Good. Nos devolvió esa sensación, casi olvidada, de entrar a una sala sabiendo que algo bueno te espera. Este viaje nos recuerda que el cine es, ante todo, un espacio que se sostiene en las personas que lo habitan y en quienes deciden cuidarlo. Es una práctica que no depende del tamaño de la franquicia, sino de la cultura del servicio y del cariño por su público. Si el camino amarillo nos enseña algo, es que la verdadera Ciudad Esmeralda no está en la capital, sino en un oasis en el Cibao, custodiado por gente que todavía sabe tratar bien a sus visitantes.

Actualización de la cronica.

Caribbean Cinemas anunció que estará estrenando en sus salas Wicked: For good, un poco tarde, ya Dorothy va de regreso a su casa…

FICHA TÉCNICA  

Dirección: Jon M. Chu.
Guion: Winnie Holzman (adaptado del musical de Broadway).
Basada en: Wicked de Gregory Maguire y el musical de Stephen Schwartz & Winnie Holzman.
Reparto principal: Cynthia Erivo — Elphaba, Ariana Grande — Glinda, Jonathan Bailey — Fiyero, Jeff Goldblum — The Wizard, Michelle Yeoh — Madame Morrible, Ethan Slater — Boq, Marissa Bode — Nessarose.

Música: Stephen Schwartz.
Fotografía: Alice Brooks.Producción: Marc Platt, David Stone.Estudio: Universal Pictures.
País: Estados Unidos.
Género: Musical / Fantasía.

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